Trasfondo nº 118
Una imagen de desolación que trae Ricardo esta vez. Árboles cortados, escombros, tierras removidas, al lado de una autovía, en los contornos de la Huerta de Murcia por el suroeste. La foto está hecha en el límite sur de Aljucer, muy cerca del Reguerón, junto a la autovía que enlaza la MU-33 con la A-30.
Me temo que este tipo de movimientos no son para mejorar la salud y las condiciones de la huerta desde el punto de vista del paisaje o de su propia fisonomía.
En realidad hay, en primer lugar, un destrozo paisajístico, una imagen a las que estábamos acostumbrados, del que nos quedamos huérfanos los que vivimos en la zona, una herida silenciosa y persistente que se queda dentro y que suele no salir, quedando latente.
Por otro lado, la ignorancia de no saber de qué van a hacer y cómo, es otra de las circunstancias que, al que escribe, le causa inquietud. No es tan difícil explicar con un cartel, o por los medios, de una forma didáctica qué se va a hacer en ese espacio de la huerta que, parece, que va a desaparecer.
Para mí es un indicio de lo poco que se valora este paisaje común huertano y el interés real que hay sobre él. Ni tan siquiera, según todo esto, muestra que sea un tesoro de todos por el que se deban dar explicaciones cada vez que hay una modificación en él de cierto calado, al menos. O incluso, la importancia de que la ciudadanía esté informada de aquello que pasa en el territorio que habita, tampoco es importante para quien permite la modificación que se ejecuta.
El siguiente pensamiento que puede venir es que, seguro, que lo que van a hacer va a contribuir al progreso de esta zona. No digo yo que no, pero ¿No hay formas y formas de hacer las cosas? Justamente esta zona de la huerta es la que tiene la tierra más fértil de esta zona del valle. ¿No podría aprovecharse este espacio para preservar y sacarle rendimiento al suelo en este lugar de una forma diferente que construyendo algo?
Que conste que el que escribe no está contra el progreso, pero considero que el progreso se tiene que basar en el bien común y en tratar de analizar las cosas a medio y largo plazo.
Todo esta reflexión lleva al que suscribe estas letras a considerar la huerta como algo propio, no porque le pertenezca como posesión legal, sino como constructo que se ha hecho con el esfuerzo de muchas personas a lo largo de muchas generaciones con su trabajo y empeño, y que ha servido como modo de vida. Ese modo de vida se ha transformado en cultura que es cómo esta comunidad se ha ido adaptando a este territorio, y esa cultura, una identidad.
La Huerta, ese paisaje que hemos construido durante tantos años, durante tantos siglos, donde nací, donde me he criado y donde vivo es un todo demasiado complejo y tan lleno de significantes y significados que sería necesario aunar muchas visiones diversas, tanto como aquellas que la han construido.para explicarlo y recoger toda su riqueza.
Sin embargo, hay muchas maneras de vivir en esta huerta en la que se sitúa Aljucer. Desde la más absoluta indiferencia e ignorancia hacia ese entorno que nos acoge, hasta la conciencia intensa y dolorosa que de ello se deriva.
¿Y por qué dolorosa? Porque la Huerta de Murcia vive en una batalla multisecular entre un parásito y un parasitado, como dice, en otras palabras Joaquín Araújo. Y este tipo de relaciones suele terminar mal. El parásito se llama Murcia y el parasitado es lo que llamamos Huerta de Murcia o, incluso, su campo y su monte. La relación parasitaria conlleva una agresión que no termina hasta que el parásito termina con aquel que parasita.
Si consideramos que el suelo donde se enraíza todo esta cultura rica y compleja es como la piel de una persona, siento que me están desollando, que me quitan la piel a tiras, que, en definitiva, nos están desollando.
Por tanto, la foto, es un testigo de este desollado que ocurre hoy aquí y mañana en otro punto de la huerta.
Si este trasfondo consigue fomentar la reflexión sobre el lugar que vivimos, objetivo conseguido.
Necesitamos reflexionar y dialogar mucho antes de que sea demasiado tarde...
En cualquier caso, lo que pase será responsabilidad de todos, ya sea de una u otra forma...
Ginés Marín Iniesta
